En el deporte, la visión periférica es muy importante para coordinar con éxito la acción táctica. Es por ésto que, tener un buen entrenamiento, no solamente físico sino también visual, puede mejorar la calidad de la percepción del juego e incrementar el rendimiento del equipo.

La visión periférica es indispensable en aquellos deportes basados en la cooperación y la oposición. Esto se debe a que requieren reacciones rápidas y efectivas sin tener que girar la cabeza o mover el cuerpo.

Algunos de los deportes que más requieren el entrenamiento de las habilidades visuales son: fútbol, hockey, baloncesto, artes marciales, carreras.

Además, pueden sumarse aquellas prácticas que requieran captar rápidamente la situación de juego, que prioricen la táctica y la capacidad de percibir estímulos de las zonas periféricas, tales como el ajedrez.

Ejercicios de entrenamiento visual.

La visión deportiva no se reduce a la agudeza visual central y en reposo, sino también a la visión periférica, la sensibilidad al contraste, la motilidad ocular, etc…

Una cuarta parte de las lesiones oculares se producen en el ámbito deportivo por lo que un buen entrenamiento visual además de la equipación y protección adecuadas podrían evitarlas.

Algunos ejercicios para desarrollar la visión periférica de los jugadores pueden ser:

  • Pasar la pelota mirando al frente:
    Dispuestos en círculo, realizar pases a sus compañeros pero siempre manteniendo la mirada en un punto fijo imaginario dentro del círculo. No deben girar la cabeza para observar de donde proviene la pelota. Los pases pueden ser con las manos o con el pie.

 

 

  • Identificar palabras o imágenes:
    Tras pintar una línea en el suelo, los deportistas deberán caminar sobre ella mirando al frente y tratar de identificar palabras o imágenes colocadas en ambos lados de la línea.
  • Dar pases sorpresa:
    Colocados nuevamente en círculo, realizar pases mirando a un compañero pero enviando el balón hacia otro. El objetivo es que con la visión periférica, el deportista localice la posición de sus compañeros.

 

Conclusiones

Las habilidades visuales se mejoran de manera progresiva. Es posible comenzar con algunos ejercicios y con el tiempo ir aumentando las distancias o la rapidez de los estímulos con el fin de desafiar aún más el sentido de la vista periférica.

Además de garantizar el aumento del rendimiento deportivo, la visión periférica juega un papel primordial en la coordinación visuomotora, la velocidad de lectura, la locomoción y el equilibrio.

Entrenar los músculos de los ojos y entrenar las capacidades visuales puede ayudar a optimizar varias actividades diarias así como también la percepción del juego y el rendimiento físico.