Los párpados son velos musculomembranosos que cubren nuestro globo ocular. Lo descubren para permitir la visión, y lo cubren para protegerlo contra los agentes exteriores. Al abrir y cerrarlos ayudan a lubricar el ojo y a eliminar el polvo o las partículas externas que se colocan en las superficie del ojo.

 

Configuración externa de los párpados

 

Los párpados presentan dos caras, una anterior o cutánea y la otra posterior o mucosa y dos extremos (comisuras), uno interno y el otro externo. 

La cara mucosa de ambos párpados es cóncava y se amolda perfectamente a la superficie del globo.

Los bordes libres de ambos párpados, que se juntan cuando el ojo está cerrado, se dividen en dos porciones. La porción lagrimal está completamente desprovista de pestañas y en su espesor están contenidos los conductos lagrimales. En la porción ciliar se encuentran las pestañas. También se encuentran en esta porción, las glándulas sebáceas (Meibomio, Zeis) y las glándulas sudoríparas (Moll).

 

Algunas enfermedades de los párpados

 

Los párpados también pueden infectarse, inflamarse o desarrollar cáncer, así como manifestar otro tipo de enfermedades. A continuación vamos a detallar algunas de las enfermedades más comunes y que causan más visitas al oftalmólogo:

1.- Blefaritis. Se trata de una inflamación crónica de los párpados, específicamente en el borde donde se encuentran los folículos de las pestañas.

Con este malestar se desarrolla una dermatitis seborreica, irritación, ardor y comezón, así como sequedad y descamación de la piel. Para reducir las molestias y aliviar esta enfermedad de los párpados se debe realizar una limpieza diaria en los bordes con productos especiales, así como la aplicación cremas antibióticas (prescritas previamente por tu especialista).

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blefaritis seborreica

 

2. Orzuelo. Es una protuberancia rojiza (tipo grano) que se genera por una infección bacteriana de las glándulas sebáceas, donde se encuentran las pestañas. Se puede registrar más de uno al mismo tiempo. La causa más frecuente de su aparición es una mala higiene palpebral, aunque también puede producirse por cambios hormonales o estrés.

Generalmente no es grave pero suele producir una sensación arenosa o irritante en el ojo, sensibilidad a la luz, lagrimeo e incluso en algunos casos dolor. Mientras no se resuelve el orzuelo debemos evitar el uso de lentes de contacto o maquillaje.

3. Chalazión. Consiste en una protuberancia en el párpado, causada por un bloqueo de una pequeña glándula sebácea ubicada detrás de las pestañas. Normalmente se desarrolla después de un orzuelo interno.

Aunque es indolora, el párpado puede estar enrojecido, sensible, inflamado y caliente. Si el crecimiento continúa, se debe extirpar con cirugía o utilizar alguna inyección.

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Para prevenir este tipo de problemas es necesario tener una buena higiene y evitar tocar los ojos con las manos sucias.

Es importante ante cualquiera de estas situaciones consultar con un especialista sobre el tratamiento más adecuado a seguir según tu caso particular.

4. Ptosis palpebral. La ptosis palpebral es la caída del párpado superior. Surge, habitualmente, por una disfunción del músculo elevador, debido a causas degenerativas o congénitas.

Existen distintos tipos de ptosis y aunque no se puede prevenir sí se puede detectar fácilmente en fases iniciales. Incluso es posible actuar antes de que el campo visual quede afectado y de que el efecto antiestético que provoca sea muy pronunciado. Su corrección previene la tortícolis y dolor cervical asociados.

Resultado de imagen de ptosis palpebral

5. Entropion. El borde libre del párpado se invierte contra el globo ocular. La piel del margen palpebral y las pestañas rozan contra la córnea y la conjuntiva causando irritación y enrojecimiento pudiendo provocar erosiones en algunos casos.

La causa más frecuente de su aparición es la relajación de los tejidos debida al envejecimiento. También puede aparecer como resultado de una parálisis del nervio facial, traumatismos, cicatrices o cirugías. No se puede prevenir, pero puede detectarse a tiempo y corregirse.

6. Ectropion. En esta caso el borde libre del párpado se gira hacia afuera. Es más frecuente que el entropion y se debe a las mismas causas. Al igual que en el caso anterior, el ectropión no se puede prevenir pero sí puede corregirse.

Resultado de imagen de ectropion y entropion

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