En artículos anteriores comentamos que la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) es una enfermedad degenerativa que provoca importantes lesiones en la retina.

 

 

Aunque el único factor universalmente aceptado es la edad, en múltiples estudios se han involucrado otros posibles factores de riesgo tales como:

  • Tabaquismo: principal factor de riesgo evitable.
  • Predisposición genética.
  • Hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares.
  • Obesisdad, dietas ricas en grasas.
  • Radiación solar.

Afecta al 65% de la población en países industrializados y supone la segunda causa de ceguera y baja visión en mayores de 60 años, existen dos tipos de DMAE:

  • DMAE seca: evolución lenta y progresiva
  • DMAE húmeda: evolución más rápida

En el artículo de hoy vamos a hablar más detenidamente de la DMAE húmeda o exudativa.

 

DMAE exudativa o húmeda.

La DMAE exudativa, también conocida como húmeda o neovascular, es la forma menos frecuente de degeneración macular asociada a la edad, cerca del 15 % la padecen, sin embargo es la que tiene una progresión más rápida.

La DMAE húmeda necesita tratamiento inmediato para evitar que se destruya la mácula, zona de la retina encargada de la visión central, de forma irreversible en un periodo corto de tiempo (semanas o meses). 

 

Características de la DMAE húmeda o exudativa.

Este tipo de enfermedad produce hemorragias y derrames principalmente en las capas de la retina de la zona macular, zona central, que son provocadas por pequeñas venas anormales (neovasos coroideos) que se forman desde la capa que está por debajo de la retina (la coroides) y que acaban por destruir la arquitectura neural de la mácula, lo que causa una pérdida de visión justo en el centro del campo visual. 

Resultado de imagen de DMAE HUMEDA

DMAE húmeda: edema y hemorragia macular

Los enfermos de DMAE húmeda o exudativa pierden progresivamente la visión central, lo que conlleva dificultades para realizar tareas de precisión, como conducir, leer o escribir. Los afectados pueden no reconocer la cara de una persona, pero sí caminar sin tropezar y mantener una cierta autonomía.

Por otra parte, la estimación de las distancias y las alturas puede estar alterada, por lo que puede resultar difícil subir y bajar escaleras.

La enfermedad suele empezar en un ojo, aunque acaba afectando a los dos. Por esta razón, es posible que el paciente no se dé cuenta del problema visual a no ser que, de forma fortuita, se tape el ojo sano y empiece a ver las líneas distorsionadas con el ojo afectado (metamorfopsia). 

 

¿Existe tratamiento para la DMAE húmeda?

En la forma húmeda el tratamiento a elegir es la inyección intravítrea de fármacos antiangiogénicos con una periodicidad y frecuencia variable, según las distintas modalidades de tratamiento. En general, todas ellas se inician con una inyección mensual en tres ocasiones consecutivas y posteriormente una pauta diferente según la respuesta obtenida y el fármaco elegido. La inyección intravítrea se realiza de manera ambulatoria, bajo anestesia tópica y cumpliendo los criterios establecidos presenta un número muy bajo de complicaciones.

Cerca de 5 millones de personas en España se encuentran en riesgo de padecer ceguera por enfermedades de la retina. Muchas patologías retinianas están relacionadas con la edad y el envejecimiento de la población está provocando que aumente su prevalencia.

La DMAE no se puede prevenir. Por este motivo en Clínicas Oftalmológicas COC aconsejamos revisiones periódicas con un especialista. Si tiene cualquier pregunta no dude en ponerse en contacto con nosotros.

 

Dr Manuel Losada Morell. Unidad de retina y vítreo.

Clínicas Oftalmológicas COC. Murcia

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