Es de sobra conocido que practicar deporte y llevar una dieta equilibrada tiene múltiples beneficios para nuestra salud.

La tensión alta, el colesterol o la diabetes son enfermedades que terminan afectando de manera negativa a nuestra visión ya que pueden afectar a la retina.

Por otra parte, ante una sociedad cada vez más sedentaria y el aumento de actividades frente a todo tipo de pantallas cercanas, la práctica de algún deporte y las actividades al aire libre, nos brindan la oportunidad de romper una rutina que provoca o empeora procesos como sequedad o fatiga visual.

Deporte y visión

La mayoría de los estímulos que recibimos nos llegan a través de los ojos. En el deporte, esta relación es aún más estrecha, ya que la mayoría de los deportes requieren de un especial grado de atención visual junto a una respuesta rápida, precisa y eficaz.

Podríamos decir que en la práctica del deporte existen dos tipos de agudezas visuales:

  • Agudeza visual estática: Vemos con nitidez objetos estáticos a cualquier distancia. Esta visión es básica en deportes de precisión como por ejemplo el tiro con arco.
  • Agudeza visual dinámica: Discriminamos detalles cuando hay movimiento. Esta visión es muy importante en la gran mayoría de prácticas deportivas como baloncesto, tenis, padel, deportes de motor, ciclismo, aventura, acuáticos, etc…La agudeza visual dinámica se deteriora con la velocidad y es una de las habilidades visuales que más se ve afectada con la edad.

 

la agudeza visual dinámica es importante en deportes de equipo como el banloncesto

 

Capacidades visuales en el deporte. ¿Qué las afecta?

  • Visión periférica: podemos percibir estímulos visuales alrededor de un punto central de fijación. Esta capacidad es muy importante en los deportes de equipo. Puede verse afectada por el glaucoma o cualquier otra anomalía del nervio óptico y algunas distrofias de la retina.
  • Acomodación: permite enfocar de forma rápida objetos a diferentes distancias, es importante en aquellos deportes en los que tenemos que observar objetos que se acerca-alejan como el voleybol, tenis, padel, etc…
     

    Acomodación y convergencia actúan juntas para ayudarnos a enfocar objetos que se alejan o acercan

     

  • Convergencia: es la responsable de enfocar el objeto en nuestra retina y que obtengamos una única imagen. El estrabismo, ojo vago o una elevada diferencia de dioptrías entre un ojo y otro (anisometropía) merman notablemente esta capacidad.
  • Motilidad ocular: nos permite mover los ojos para explorar en todas direcciones y es muy importante en deportes de pelota.
  • Visión binocular: resultado de mirar con ambos ojos a la vez, cualquier problema asociado a la convergencia, motilidad ocular e incluso a nuestra retina puede afectar a la visión binocular.
  • Estereopsis o visión tridimensional: es muy importante en la práctica deportiva ya que permite calcular direcciones, velocidades y distancias.
  • Dominancia ocular: preferencia inconsciente de un ojo. En el deporte se manifiesta en tiro con arco o rifle, en otros deportes además puede influir en la técnica o efectos de la pelota.
  • Sensibilidad al contraste: sensibilidad a diferentes condiciones de iluminación. En algunos deportes, como el golf, se utilizan filtros especiales para resaltar las diferencias del terreno. El glaucoma o la DMAE disminuyen la sensibilidad al contraste.

El glaucoma, la catarata, el estrabismo y la ambliopía (ojo vago) son los problemas visuales que más afectan la práctica deportiva.

Los pacientes con éstas u otras patologías o que hayan sido sometidos a una cirugía oftalmológica no deberían renunciar a sus aficiones deportivas pero sí es importante que acudan a revisiones oftalmológicas periodicamente y que protejan sus ojos al hacer deporte.